APUNTES
AL LITERAL
Jorge
Eduardo Benavides
"Benavides
es uno de esos narradores capaces de escribir una novela a partir de un
esqueleto al que van añadiendo poco a poco los órganos, la carne, la
vida y los sentimientos"
Cultivo la admiración por mis contemporáneos, pues considero que es la
manera más sana de creer en la literatura de nuestro tiempo. Y como la
literatura no es un museo de clásicos disecados, quiero convocar la
obra del peruano Jorge Eduardo Benavides, un autor que acaba de ser
descubierto por los lectores españoles gracias a sus novelas Los
años inútiles (2002) y El año
que rompí contigo (2003), pero que uno ha disfrutado desde que
publicó Cuentario (1989), su
primer libro de relatos.
Avecindado en Tenerife a principios de los noventa, Jorge Eduardo
Benavides se consagró a la literatura con el fervor de los que no
tienen nada que perder porque ya lo han perdido todo: país, familia y
amigos. Y así, mientras sobrevivía desempeñando cachuelos
alimenticios, leía compulsivo, pergeñaba reseñas para revistas ínfimas
y escribía novelas secretas, entre otros placeres gratuitos que sólo
pueden permitirse los aristócratas y los temerarios. Años más tarde,
ciertos premios más municipales que literarios le permitieron
trabajarse un prestigio personal y entonces pudo ganarse la vida con su
propio taller literario. Es decir, se convirtió en mecánico de la
prosa y aparejador de estructuras narrativas.
En efecto, Jorge Eduardo Benavides es uno de esos talentosos
narradores capaces de escribir una novela a partir de un esqueleto al
que van añadiendo poco a poco los órganos, la carne, la vida y los
sentimientos. De ahí que sus novelas se me antojen un prodigio de técnica
e inteligencia, sólo al alcance de quienes saben montar y desmontar
narraciones como si fueran relojes, andamios o esos juguetes que todos
destripamos alguna vez durante la infancia.
Las
novelas de Jorge Eduardo Benavides describen el naufragio de la sociedad
peruana a través de una serie de personajes cuyas historias se imbrican
y se encabalgan, aunque sin llegar a resolverse del todo en Los años inútiles y más bien destapando la caja de los truenos en
El año que rompí contigo. La
técnica narrativa opera el prodigio, ya que Benavides es un estudioso
de los mecanismos novelescos de Faulkner, Onetti, Vargas Llosa y Muñoz
Molina. Por lo tanto, no es cierto que su modelo literario sea solamente
Conversación en la Catedral, sino además Luz de agosto, Juntacadáveres
y sobre todo El jinete polaco,
cuyo comienzo reverbera en los primeros párrafos de Los años inútiles.
No creo equivocarme si afirmo que Jorge Eduardo Benavides es uno
de los autores hispanoamericanos con mayor proyección literaria. Y a
uno le alegra que tantos años de austeridades le hayan deparado el
premio de los lectores, porque nadie le ha regalado nada y sus novelas
nos han regalado demasiado.
FERNANDO
IWASAKI
ww.jorgeeduardobenavides.com